Presión: fuerza dividida por superficie

Por qué el codo destroza y la palma empuja. La misma energía repartida en menos superficie multiplica el daño local, y las superficies están medidas.

La ecuación más rentable del sistema

P=FA P = \frac{F}{A}

Presión igual a fuerza dividida por superficie. Solo hay dos formas de aumentarla: poner más fuerza, que cuesta años de entrenamiento, o usar menos superficie, que es gratis y es una decisión que tomas en el momento.

Un cuchillo lo demuestra. El filo tiene una superficie tan pequeña que la energía de un simple giro de muñeca basta para hacer un daño enorme justo ahí. El plano del mismo cuchillo, con la misma energía, es prácticamente inofensivo. Es la misma hoja: solo cambia el área.

Las superficies, medidas

Thalken se pintó la mano y golpeó un maniquí para medirlas. Estos son los números:

Superficie de impactoÁrea
Dos nudillos contra un objetivo duro11 cm²
Puño completo sobre un objetivo blando57 cm²
Guante de MMA66 cm²
Guante de boxeo152 cm²

Hay dos lecturas aquí, y las dos importan.

La primera: contra algo duro, un puño desnudo concentra la energía en 11 cm², mientras que el mismo puño sobre algo blando la reparte en cinco veces más superficie. Un puñetazo no tiene una superficie de impacto: tiene la que le permite lo que golpea.

La segunda: un guante de boxeo reparte casi el triple que el puño desnudo, y frente a un objetivo duro, un guante de MMA reparte seis veces más. De ahí que el guante evite tan bien cortes, hematomas y cejas abiertas.

Lo que no hace ningún guante es reducir el momento transferido, que es lo que daña el cerebro. Eso está en Rotación y KO.

Medido con pintura sobre un maniquí (Thalken). Los nudillos, contra un objetivo duro; el puño completo, contra uno blando. La misma fuerza repartida en 11 cm² o en 152 no hace lo mismo.

La familia de superficies que tienes disponible

Ordenadas de más a menos superficie, con lo que hacen:

  • Palma abierta, antebrazo, planta del pie — mucha superficie. Empujan, desequilibran, transmiten momento. Poco daño local, poco riesgo para ti.
  • Puño — el compromiso de siempre. Y el más frágil: la mano tiene muchos huesos pequeños, y el universo no distingue entre romperle a él y romperte a ti.
  • Canto de la mano, base de la palma, nudillos — menos superficie, más presión, todavía manejable.
  • Codo, rodilla, cabeza — poca superficie sobre una estructura ósea grande y protegida por el propio esqueleto. Aquí es donde la presión se dispara.
  • Puntas de los dedos, pulgar — superficie mínima. Devastadoras en tejido blando —los ojos, la garganta—, inútiles y peligrosas para ti contra cualquier cosa dura.

Un codazo y un manotazo pueden llevar exactamente la misma energía. El codazo hace un daño incomparablemente mayor porque la reparte entre mucha menos superficie —y porque el codo aguanta lo que la mano no aguanta.

Cuándo quieres lo contrario

La presión no es siempre lo que buscas. Si lo que quieres es mover a alguien, la superficie grande es mejor: una palma abierta en el pecho transmite momento sin gastar nada en romper tejido, y sin riesgo para tus manos.

Regla práctica:

  • ¿Objetivo duro (cráneo, codo, rodilla, hueso)? Superficie grande y resistente, o no golpees ahí. Palma, antebrazo, codo.
  • ¿Objetivo blando (cuello, plexo, ingle, ojos)? Superficie pequeña. Ahí es donde la presión rinde.

Y también funciona defendiendo

La misma ecuación al revés: más superficie, menos presión.

  • Al caer, tocar el suelo con todo el antebrazo y el costado en lugar de con el codo o la cadera reparte la misma fuerza entre mucha más piel. Es la mitad del truco de una caída bien hecha; la otra mitad está en el impulso.
  • Al defender un palo, recibirlo con el antebrazo entero pegado y no con un punto.
  • Un casco es exactamente esto: una superficie rígida grande que coge un impacto concentrado y lo reparte por todo el cráneo.

Lo que hay que recordar

La superficie es la variable que puedes cambiar gratis. Misma fuerza, menos área, más daño. Elige la superficie según lo que golpeas: dura contra duro, pequeña contra blando. Y al recibir, reparte todo lo que puedas.

Fuentes de este artículo
  1. Jason Thalken, Fight Like a Physicist: The Incredible Science Behind Martial Arts, YMAA Publication Center, 2015, cap. 6. ISBN 9781594393389.
  2. Barney F. LeVeau, Biomechanics of Human Motion: Basics and Beyond for the Health Professions, SLACK Incorporated, 2011, cap. 1. ISBN 9781617114663.

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